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¿SERÁN EMPRESARIOS RUSOS LOS PRINCIPALES INVERSORES EN LA ECONOMÍA DE UCRANIA?
Por Nina Kulikova, comentarista de RIA "Novosti" para temas económicos.
 

Las nuevas autoridades de Ucrania prometen revisar en grado parcial los resultados de la privatización en este país. El éxito de toda empresa en el espacio postsoviético siempre ha dependido directamente de la benevolencia del poder, de manera que el cambio de figuras políticas provoca a menudo una redistribución de los derechos al nivel de las compañías. Y los representantes de la nueva cúpula ucraniana, a juzgar por sus declaraciones, esperan además que la revisión de los resultados de la privatización podría aportar recursos adicionales al presupuesto.

Ucrania necesita inversiones urgentes. Los expertos calculan que se requiere una inversión adicional del orden de USD80.000-100.000 millones de dólares para que la economía ucraniana pueda desarrollarse normalmente. Ucrania entretanto, en los trece años de su independencia, recibió inversiones extranjeras directas por valor de apenas USD5.000 millones que se canalizaron, mayoritariamente, hacia las empresas del sector alimentario y el comercio, es decir, hacia aquellos ramos que tienen un retorno de la inversión relativamente rápido. Para una reestructuración global de la economía se requieren, en cambio, unas inversiones a largo plazo.

¿Hasta qué punto podría participar en tales procesos el capital ruso? Según las estadísticas oficiales, le corresponde a Rusia un 10% de las inversiones extranjeras realizadas en Ucrania, principalmente, debido a que las autoridades de este país se resistían a abrir sus activos ante los inversores rusos. La privatización de la productora de acero Krivorozhstal es un buen ejemplo de tal postura, pues solamente las entidades ucranianas fueron autorizadas a participar en el concurso. Al mismo tiempo, las complicadas relaciones entre el mundo de negocios y el poder en Rusia se traducen en la creciente fuga de capitales desde el país, del orden de USD8.000 millones durante el año pasado, según los datos oficiales del ministerio ruso de Desarrollo Económico y Comercio. Las empresas rusas buscan nuevas oportunidades de inversión y muestran interés por establecer contactos con las nuevas autoridades de Ucrania. El asesor económico del presidente ruso, Andrey Ilarionov, sostiene que en realidad la fuga de capitales desde Rusia ascendió el pasado año a USD27.000 millones, y no USD8.000 millones, así que muchos empresarios locales miran con gran atención hacia la vecina Ucrania.

En caso de que los futuros concursos de privatización se organicen sobre unas condiciones objetivas y los inversores extranjeros, entre ellos, los rusos tengan acceso a dichas licitaciones, la presencia del capital ruso en Ucrania podría incrementar. Hay una cooperación antigua entre los sistemas económicos de ambos países, de manera que sería una inversión ventajosa para los empresarios rusos. El diputado parlamentario ruso, Alexander Lebedev, señala que Rusia mantiene hoy la primera posición en cuanto al volumen de las inversiones en Ucrania y, probablemente, no va a cederle a Europa el liderato. El grado de atractivo que la economía ucraniana tiene para la inversión es aproximadamente el mismo que en el caso de Rusia, en el sentido de que hay mucha corrupción y poco profesionalismo, así que los empresarios rusos, enterados como están de las reglas del negocio y las peculiaridades ucranianas, podrán recibir cierta ventaja.

Los contactos bilaterales al nivel de la comunidad empresarial y de expertos demuestran que el capital ruso aún desempeña un papel importante en Ucrania, al menos porque Rusia suministra considerables cantidades de materias primas para las empresas ucranianas y es una de las principales consumidoras de los artículos hechos en este país. Ruslan Grinberg, quien dirige el Instituto de estudios internacionales económicos y políticos en la Academia de Ciencias rusa, considera que Ucrania se da cuenta de que su adhesión a la UE será todo un problema. "Aquellos empresarios con quienes me ha tocado hablar últimamente, se muestran más proclives a la cooperación y la integración con Rusia" - destaca él.

Al mismo tiempo, es probable que los asuntos económicos se vean influidos por la gran política, y las empresas rusas difícilmente podrán adquirir en tal caso algunas entidades ucranianas, por ejemplo, Krivorozhstal. Es mejor que los empresarios rusos, incluso aquellos que en su día hicieron favores a Víctor Yuschenko, no esperen preferencias algunas, opina Mijaíl Deliagin, jefe del Instituto para problemas de la globalización. A paridad formal de derechos, se dará un trato preferencial a los capitales procedentes de la Unión Europea, en particular, desde los nuevos países miembros de la UE. Si las empresas rusas eran discriminadas en el pasado frente a las entidades de Donetsk, con Yuschenko se verán relegadas a un segundo plano debido a la promoción del capital eurooccidental. Y aunque las actuales relaciones económicas entre Rusia y Ucrania seguirán desarrollándose, el capital ruso va a ser dentro de poco la prioridad número tres a la hora de la privatización, después de las empresas de Europa Occidental y de Donetsk, sostiene Deliagin.

Resulta imposible expulsar el capital ruso desde Ucrania porque su presencia allí se debe a los estrechos vínculos de cooperación que se han formado históricamente. Pero las tendencias políticas, a saber, la orientación de las nuevas autoridades ucranianas hacia la integración en Europa Occidental, son desfavorables para Rusia. La pregunta es hasta qué punto dichas tendencias políticas primarán sobre el sentido común económico. Durante su campaña electoral, Víctor Yuschenko prometió decuplicar el volumen de las inversiones extranjeras en Ucrania. Ahora que se ha producido un cambio del poder, Ucrania realmente podrá recibir nuevas inversiones pero todavía no está claro a cuáles se dará la prioridad, si a las rusas o a las occidentales.